domingo, 3 de octubre de 2021

Se puede poner más bonito a un pavo real?

Restauradora: Prof. Patricia Aparicio bravo

https://linktr.ee/apariciobravo

Diagnóstico:

Soporte: figura escultórica decorativa de cerámica texturada vidriada.

Medidas: alto 23 cm, diámetro: 53 cm.

Peso: 987 grs.

Tema: pavo real macho.

 

 Obra en muy buen estado de conservación, con faltante matérico en su plumaje en la hilera superior del lado derecho.

 

La simbología del pavo real es extensa, su majestuosidad llamó la atención del hombre ya en épocas pasadas. Aunque se le asocie con el concepto de vanidad, el pavo real es, en casi todas las culturas, un símbolo solar relacionado con la belleza, la gloria, la inmortalidad y la sabiduría. Es originario de la India y fue Alejandro Magno quien lo llevó a Occidente junto a su significado simbólico a través de Babilonia, Persia y Asia Menor, alcanzando Grecia en el Período Clásico. Su simbolismo solar está, sin duda, relacionado con su larga cola de colores y sus dibujos en forma de ojos que, debido a su forma circular y a su brillo, conectan también con el ciclo vital y eterno de la naturaleza.

Restauración:

-           Limpieza técnica por vía húmeda.

-          Reintegración matérica, cromática y protección. 

  Obra al ingreso

 





Faltante



Peso









Análisis microscópicos con lupa USB




 Ojo


Pasta





Cerámica vidriada donde se ve perfectamente el craquelado en superficie.


Limpieza por vía húmeda con agua destilada





Toma de molde con silicona odontológica




Reintegración volumétrica con sulfato de calcio


Reintegración de la pieza faltante.

Reintegración cromática, con pigmentos retratables.




  Obra restaurada, ya está listo para seguir pavoneándose.



lunes, 20 de septiembre de 2021

Restauración de óleo de Felipe de la Fuente


Mapa de deterioros

Restauradora: Prof. Patricia Aparicio bravo

https://linktr.ee/apariciobravo

Diagnóstico:

Soporte: óleo sobre hardboard.

Medidas:

- Obra: 40 x 58 cm.

- Marco con bastidor entelado: 56 x 75 cm.

Pintor: Felipe de la Fuente

Firma: En el cuadrante inferior derecho.

Título: Cantina del dock

Tema: Escenas de las cantinas porteñas.

Año: 1967.

 

 Obra en regular estado de conservación, Presenta en su superficie: lagunas de capa pictórica, chorreaduras y suciedad superficial.

Restauración:

-          Limpieza técnica.

-          Reintegración de capa pictórica en óleo y marco.

-          Protección final.

 

Felipe de la Fuente, pintor argentino, nacido en  Bella Vista, Buenos Aires, el 4 de enero de 1912. Estudió dibujo en cursos nocturnos, pero su formación fue mayormente autodidacta. Frecuentó los talleres de Miguel Carlos Victorica, Lino Spilimbergo, Benito Quinquela Martín y Enrique de Larrañaga, entre otros. Participó en el Salón Nacional de Artes Plásticas, concurriendo a la mayoría de los certámenes artísticos provinciales, municipales y societarios del país. Realizó más de 200 exposiciones, tanto en Argentina como en el exterior. Ilustró libros de José Pagano, Caledonio Flores y Felipe Fernández. Ornamentó poemas de Leónidas Barletta y de Mario Jorge de Lellis, entre otros. Entre los premios más destacados obtenidos a lo largo de su trayectoria, se encuentra el Premio Adquisición, Salón de Santa Fe, Premio Adquisición Salón de Mar del Plata, Premio estímulo Salón de Córdoba, Premio Adquisición, Salón de Rosario. También obtuvo el Segundo Premio, Salón Nacional de Dibujo y Grabado, Tercer Premio en Dibujo, Salón Municipal, el Premio de Honor, Ministerio de Educación y Justicia y la Medalla de Oro “Alcides Gubellini”, Salón de Dibujantes, entre otros. Falleció a los 88 años, en Buenos Aires, el 25 de mayo de 2000.    

Obra al ingreso










 






Firma

Reverso





Vistas con el microscopio usb







Limpieza técnica por vía húmeda


 

Reintegración cromática con material reversible

Luego de proteger la obra, se da por finalizada su intervención.



Detalles


 






sábado, 11 de septiembre de 2021

Restaurando recuerdos

Al egreso

Restauradora: Prof. Patricia Aparicio bravo

https://linktr.ee/apariciobravo

Diagnóstico:

Soporte: plato de Olmos porcelana, Metzen y Sena S.A enmarcado.

Medidas: diámetro 28 cm

Autor: Carlos Páez Vilaró.

Firma: en el hemisferio  inferior derecho.

Título: Con las manos en el barro.

Tema: Casapueblo.

Año: 2001.

Dedicatoria: A José y Berta con cariño.

Marco tipo caja, con varillas doradas con el sistema industrial.

Medidas: 34 x 34 cm.

El marco está  en regular estado de conservación, Presenta en su superficie: lagunas de capa pictórica y matérica; en el reverso se encuentra un mini catálogo con hoja de vida, pegado en forma muy incorrecta,  para su preservación se van a liberar las cintas y se volverá a resguardar en un sobre fabricado de Myler de 50 micrones, encintado con cinta de aluminio.

Restauración:

-          Limpieza técnica por vía húmeda.

-          Reintegración cromática y matérica.

-          Liberación de cintas adhesivas perjudiciales.

-          Recuperación de la hoja de vida en el anverso.

-     Confección de sobre con materiales adecuados.

 

Carlos Páez Vilaró, (Montevideo, 1 de noviembre de 1923 - Punta Ballena, 24 de febrero de 2014), fue una figura que trascendió el arte y pasó a ser una referencia ineludible en la cultura uruguaya.

Carlos Páez Vilaró nació en Montevideo, Uruguay, el 1º de noviembre de 1923. Debido a su fuerte vocación artística se fue en su juventud a Buenos Aires, donde se vinculó al medio de las artes gráficas, como aprendiz de cajista de imprenta en Barracas y Avellaneda. Regresó a Uruguay, en la década del 40, motivado por el tema del candombe y la comparsa afro-oriental y se vinculó estrechamente a la vida del conventillo “Mediomundo”, entra de lleno a manifestarse en el campo del arte. Páez Vilaró se entregó totalmente al tema, pintó decenas de cartones, compuso candombes para las comparsas lubolas, dirigió sus coros, decoró sus tambores o incentivó un folklore que en ese momento luchaba por imponerse contra la incomprensión.

 Trayectoria artística

Conoció a Picasso, Dalí, De Chirico y Calder en sus talleres y vivió con el Dr. Albert Schweitzer en el leprosario de Lambaréné. Páez Vilaró, integrando la Expedición Francesa “Dahlia”, consiguió realizar en África, el film Batouk. En su vasta trayectoria de realizaciones y a pesar de los viajes y los cambios experimentados en su pintura durante el medio siglo de acción, el artista conservó con solidez su lealtad al tema afro-uruguayo. El conventillo “Mediomundo”, punto de arranque de su obra, fue demolido y con él, su riquísimo historial. Páez Vilaró, radicado finalmente en Punta Ballena, Uruguay, tuvo su taller en la cúpula mayor de Casapueblo, su “escultura habitable”, modelada con sus propias manos, sobre los acantilados que miran al mar en Punta Ballena.

Cerámica

Cuando en Montevideo, se exhibió una serie de cerámicas de Pablo Picasso. Ese impacto motivó a Carlos Páez Vilaró de tal forma, que desde ese instante, alternando su vida de pintor, se sintió tentado a volcar sus ideas en la rueda giratoria de un rústico torno a pedal de madera. Su entusiasmo por la cerámica se fue acrecentando a medida que sus manos modelaban la arcilla y veía nacer mágicamente sus platos y cacharros.

Estos logros y la atropellada de jóvenes que lo rodearon ávidos de aprender, lo llevaron junto a su amigo Ariel Rodríguez a fundar en 1952, la Escuela de Artesanos Ceramistas en La Paz (Canelones, Uruguay). A ella sucedieron el Taller de Artesanos de Montevideo y finalmente en Brasil, el Centro de Cerámica de San Pablo, en 1973.

Carlos Páez Vilaró falleció a los 90 años dejando tras de sí un colorista universo lleno de simbolismo y una gran cantidad de amigos.

https://www.historiahoy.com.ar/carlos-paez-vilaro-n1313

 

  Obra al ingreso

 


















Reverso  




 Vista con microscopio usb




Retiro de cintas inapropiadas en el reverso, donde además de impregnar de adhesivo al soporte gráfico, produjo faltantes y arrugas.



Myler de 50 micrones y cinta adhesiva de aluminio, materiales correctos para la conservación del soporte.














Luego de reintegrar cromáticamente y retirar el adhesivo incorrecto, se realizó un ensobrado con materiales apropiados.












Después de la limpieza y reintegraciones, se procede a bruñir la superficie con piedra de Ágatha.

 

Obra lista y restaurada.